Saltar al contenido
AXAPUIG & RADRESADesde 1962

Publicado el 29 de julio de 2026 · 4 min de lectura

Asegurar por el valor de compra: el error clásico del seguro de hogar

«¿Por cuánto aseguro la casa?» — «Pues por lo que me costó.» Es la respuesta natural y es la equivocada. El seguro de hogar no asegura lo que pagaste por la casa: asegura lo que costaría volver a levantarla y volver a llenarla. Confundir las dos cifras tiene nombre — infraseguro — y factura.

Dos capitales, dos preguntas distintas

Continente: la casa en sí

Paredes, techos, suelos, instalaciones, lo que está fijo. Su capital responde a una sola pregunta: ¿cuánto costaría reconstruirla hoy, con materiales y mano de obra de hoy? Ni lo que costó, ni lo que vale en el mercado.

Contenido: todo lo que se mueve

Muebles, ropa, electrodomésticos, cocina montada, libros, herramientas. La regla del mostrador: imagina la casa boca abajo — todo lo que caería es contenido. Siempre suma más de lo que uno dice de memoria.

Por qué el valor de compra engaña

En el precio que pagaste va incluido el suelo — y el suelo no se quema, no se inunda y no se asegura. En zonas donde el terreno pesa mucho en el precio, asegurar por valor de compra o de mercado infla el capital del continente y pagas prima por nada. El error contrario es más caro todavía: asegurar por lo que queda de hipoteca, que es la medida de tu deuda con el banco, no la de reconstruir tu casa. Reconstruir cuesta lo que cuesta la obra, debas lo que debas.

La regla proporcional, en cristiano

Si aseguras la casa por la mitad de lo que cuesta reconstruirla, la aseguradora entiende que solo le has confiado la mitad del riesgo — y en un siniestro paga en esa misma proporción. No hace falta que la casa arda entera: es la trampa del infraseguro, que no se nota en los siniestros totales (que casi nunca pasan) sino en los parciales (que pasan cada semana).

Cómo se fijan bien los capitales

Nuestro papel

Cuando nos llega una póliza de fuera para comparar, los capitales son lo primero que miramos — antes que el precio, porque un seguro barato con capitales cortos no es barato: es pequeño. Tráela y hacemos las dos cuentas con datos de tu casa; si está bien medida, te lo decimos y te la quedas. Y el sobreseguro también lo señalamos: pagar prima por capital de más tampoco tiene premio, porque la aseguradora indemniza el daño real.

Preguntas frecuentes

¿El banco no fija ya el capital con la hipoteca?

El banco exige un seguro de daños por el valor de tasación a efectos de incendio — su interés es la deuda. Tu interés es reconstruir y reamueblar tu casa. Son medidas distintas, y la póliza debe medirse con la tuya cumpliendo la exigencia del banco de paso.

¿Un piso también tiene continente, si el edificio es de la comunidad?

Sí: dentro del piso, suelos, alicatados, instalaciones y reformas son continente tuyo, y la póliza de la comunidad cubre lo común con sus propios límites. Coordinar las dos —sin huecos ni duplicidades— es parte de fijar bien el capital.

¿Cómo sé cuánto vale mi contenido sin volverme loco?

Con un método, no con memoria: repaso por habitaciones, fotos de lo importante y una cifra global realista. Las fotos, además, valen oro el día del siniestro. Te guiamos en el repaso cuando hacemos la póliza — es más rápido de lo que parece.

¿Y si me pasé asegurando de más?

El sobreseguro no multiplica la indemnización: la aseguradora paga el daño real como máximo. Solo encarece la prima. Si detectamos capitales inflados —pasa mucho con pólizas antiguas revalorizadas sin control— lo ajustamos a la baja y la prima lo agradece.

Seguros relacionados

Todos los artículos