La pérdida de beneficios es la garantía que cubre el daño que no se ve en la foto del siniestro: la facturación que dejas de ingresar mientras reparas, reconstruyes o esperas la máquina que viene de fábrica. El multirriesgo repone las cosas; esta cobertura repone el tiempo. Y en la mayoría de negocios el tiempo cuesta más que las cosas.
Qué paga exactamente
Los gastos fijos y el margen
Nóminas, alquiler, cuotas, suministros, financiación: todo lo que sigue venciendo con la actividad parada, más el beneficio bruto que ese periodo habría generado. El negocio aguanta el parón sin comerse la caja.
Los gastos de acelerar la vuelta
Alquilar un local provisional, subcontratar producción, horas extra para recuperar pedidos: gastos extraordinarios que reducen el parón. Suelen estar cubiertos precisamente porque acortan la indemnización.
El error habitual: el periodo corto
La garantía se contrata con un periodo de indemnización: el tiempo máximo durante el cual el seguro acompaña. Y ahí se falla por optimismo. Reparar se repara en tres meses, pero recuperar la facturación de antes —clientes que se fueron a otro proveedor, temporada perdida, licencias, plazos de maquinaria— tarda bastante más. Un periodo que solo cubre la obra y no la recuperación deja el problema a medias.
Cómo se calcula bien
- Partir de las cuentas reales: margen bruto y gastos fijos del último ejercicio, no una cifra redonda dicha de memoria.
- Pensar el peor parón realista del negocio concreto: no es lo mismo una tienda que puede trasladarse que un obrador con maquinaria a medida.
- Revisar la cifra cuando el negocio crece: una cobertura calculada hace cinco años protege la empresa de hace cinco años.
- Mirar también el siniestro del vecino: hay pólizas que cubren el parón cuando el fuego fue en el local de al lado y te alcanzó a ti.
Nuestro papel
Cuando comparamos un seguro de empresa que viene de fuera, esta garantía es lo primero que miramos, porque es donde se esconden los ahorros que salen caros: pólizas más baratas porque cubren tres meses, o directamente no la incluyen. Tráenos tus cuentas y tu póliza —o solo la póliza— y te decimos con números si tu negocio aguantaría su peor parón. Si ya está bien resuelto, te lo confirmamos y punto.
Preguntas frecuentes
¿Esto no lo cubre ya el multirriesgo de la empresa?
El multirriesgo cubre los daños materiales; la pérdida de beneficios es una garantía propia que se añade y se dimensiona aparte. Muchas pólizas se venden sin ella o con un periodo mínimo, y es justo lo que abarata la prima al comparar. Conviene mirarlo en las condiciones, no en el precio.
Soy autónomo con un local pequeño, ¿también me aplica?
Sí. Para un comercio o un taller el parón es incluso más grave, porque no hay otra fuente de ingresos. Existen fórmulas simplificadas —una cantidad diaria pactada durante el cierre— que se ajustan bien a negocios pequeños sin necesidad de auditar contabilidades.
¿Y si el siniestro no es mío, sino del edificio o del vecino?
Depende de cómo esté contratada la garantía: hay extensiones que cubren el parón por daños en el inmueble aunque tu local quedara intacto, o por falta de suministro. Es una de las letras que revisamos, porque en locales alquilados es el escenario más frecuente.
¿Cuánto encarece la póliza?
Depende del margen del negocio y del periodo elegido, y por eso se calcula con las cuentas reales delante. Lo que sí podemos decirte: comparada con lo que cuesta un año parado, es de las primas mejor invertidas del seguro de empresa.

