Cada año que pasas sin dar partes con culpa, tu seguro se abarata: eso es la bonificación por no siniestralidad, el famoso bonus. Cada compañía tiene su propia escala y sus propios topes, pero todas miran lo mismo: cuántos años llevas asegurado y qué siniestros has tenido. Por eso dos conductores con el mismo coche y el mismo código postal pueden pagar primas muy distintas.
Cómo se acredita al cambiar de compañía
El historial no se queda encerrado en tu aseguradora. Al preparar un presupuesto, la nueva compañía consulta tu siniestralidad de los últimos años, y para eso ayudan dos datos que conviene tener a mano: el número de la póliza actual (o de la última que tuviste) y, si la pides, la certificación de siniestralidad, que tu aseguradora está obligada a facilitarte. En nuestros formularios los pedimos por esa razón: sin ellos, cualquier precio es provisional.
Qué hace bajar el bonus (y qué no debería)
Lo que penaliza son los siniestros con culpa: un golpe que provocas, un daño a terceros que paga tu póliza. Lo que en general no debería moverte el bonus son los partes en los que no tienes culpa y paga el seguro contrario. Entre medias hay zona gris que depende de cada condicionado: la rotura de lunas o los daños por fenómenos atmosféricos suelen tratarse aparte, pero no en todas las pólizas funciona igual. Es exactamente el tipo de letra que revisamos antes de recomendar un cambio.
Tres errores que vemos a menudo
- Dejar pasar tiempo sin seguro: si estás meses sin póliza —por ejemplo, al vender un coche y tardar en comprar otro— parte del historial puede dejar de contar según la compañía. Si vas a estar un tiempo sin coche, cuéntanoslo antes de anular nada.
- No declarar al conductor habitual real: poner el seguro a nombre de quien tiene mejor bonus mientras conduce otra persona sale caro en el peor momento, que es cuando hay un siniestro.
- Comparar solo el precio del primer año: hay ofertas agresivas que recuperan con creces la diferencia en la primera renovación. El bonus bien acreditado vale más que cualquier descuento de bienvenida.
Nuestro papel
Somos agencia exclusiva de AXA en Palamós desde 1962. Cuando alguien viene de otra compañía, lo primero que hacemos es mirar su historial con sus datos reales —no con promesas genéricas— y decirle con honestidad si le compensa cambiar o quedarse donde está. Si tienes el número de póliza a mano, el cálculo sale a la primera.
Preguntas frecuentes
¿Pierdo el bonus si cambio de compañía?
No. El historial de siniestralidad te acompaña: la nueva compañía lo consulta y aplica su propia escala de bonificación. Lo que puede pasar es que cada aseguradora lo valore de forma distinta — por eso conviene comparar con los datos reales y no con estimaciones.
¿Un parte de lunas me sube el seguro?
En la mayoría de pólizas la rotura de lunas se trata aparte de la bonificación, pero no en todas funciona igual y algunos condicionados ponen límites de uso. Tráenos tu póliza y te decimos exactamente cómo lo trata la tuya.
He estado un año sin coche. ¿Empiezo de cero?
No necesariamente. Depende de cuánto tiempo haya pasado y de la política de cada compañía al valorar historiales con interrupciones. Cuanto más reciente sea tu último seguro, más fácil es que te reconozcan la bonificación acumulada.
¿El bonus del coche sirve para la moto?
Son pólizas distintas y cada una genera su propio historial. Aun así, tu experiencia como conductor y tus años sin siniestros ayudan al calcular la prima de la moto, y agrupar pólizas en la misma compañía suele traer ventajas adicionales.

