Palamós es puerto, y quien tiene barco aquí lo sabe: el Empordà no perdona en otoño. Los temporales de levante y la tramontana no miran si la embarcación está navegando o durmiendo en el pantalán. Un cabo que roza, una defensa que cede, un barco vecino que rompe amarras — y de pronto hay daños propios y daños a terceros sin haber soltado amarras en meses.
Lo que le pasa a un barco que «no se mueve»
- Temporales: golpes contra el pantalán o contra otras embarcaciones, defensas y amarras que fallan, entrada de agua por un imbornal obstruido tras semanas de lluvia y hoja.
- Robo y expoliación: la electrónica, el motor auxiliar y los equipos desmontables son objetivo fácil en meses de poca vigilancia y días cortos.
- Incendio en puerto: un fallo eléctrico propio — o del barco de al lado — con las embarcaciones pegadas unas a otras.
- Daños a terceros desde tu amarre: si tu barco rompe amarras y daña otros, esa responsabilidad es tuya. Es el escenario clásico del temporal de otoño.
- En seco tampoco hay vacaciones: caídas de cuna o de soporte, daños durante la varada o la botadura, y el robo en explanada.
Bajar coberturas en invierno: lo que sí y lo que no
Anular el seguro en invierno es un mal ahorro: la responsabilidad civil obligatoria debe seguir viva mientras el barco esté en el agua, y las garantías de robo, incendio y daños son precisamente las que trabajan en el puerto. Lo que sí tiene sentido es ajustar la póliza a la realidad de cada temporada: declarar bien el periodo de invernaje, si el barco pasa a seco, y la zona de navegación real. Esa foto honesta es la que permite pagar lo justo sin descubrirte donde duele.
La revisión de otoño que hacemos en la oficina
- Puerto base y amarre declarados tal cual son — si has cambiado de pantalán o de puerto, hay que decirlo.
- Periodo de invernaje y si la embarcación queda a flote o en seco.
- Capitales de casco y equipos al día: la electrónica que añadiste en verano también hay que asegurarla.
- Franquicias y valor real de la embarcación, que con los años conviene revisar.
- Y si el barco cambia de uso — chárter, uso compartido —, las condiciones son otras y hay que plantearlo desde el principio.
A pie de puerto
Somos la agencia AXA junto al puerto de Palamós desde 1962: conocemos las amarras del club náutico y lo que de verdad les pasa a las embarcaciones de aquí. Si quieres, antes del próximo temporal le damos un repaso a tu póliza — la tengas con nosotros o con otra compañía — y te decimos qué está bien y qué cojea. Sin compromiso.
Preguntas frecuentes
Si el barco pasa el invierno en seco, ¿puedo anular el seguro?
Anularlo del todo deja sin cobertura el robo, el incendio y los daños que puede sufrir o causar incluso en la explanada. Lo razonable es ajustar la póliza al invernaje — declarando que está en seco y durante qué periodo — en vez de quedarse a cero.
¿La responsabilidad civil es obligatoria también amarrado?
La RC obligatoria de embarcaciones de recreo aplica mientras el barco esté en el agua, también amarrado: romper amarras y dañar el pantalán o a un vecino de puerto es responsabilidad tuya. Es la cobertura que nunca conviene dejar caer.
¿El seguro cubre los daños de un temporal?
Depende de las garantías contratadas: la RC sola cubre los daños que TU barco cause a otros, no los que sufra. Para los daños propios por temporal hace falta la cobertura de daños del casco. Es la diferencia clave que revisamos al preparar cada póliza.
¿Qué pasa si cambio de puerto o dejo el barco en otro amarre?
El puerto base declarado importa: la póliza se calcula con él. Un cambio de puerto o un amarre de temporada distinto conviene comunicarlo para que un siniestro no se complique por un dato desactualizado.

